Las autoridades británicas tratan de controlar el más virulento brote de gripe aviaria registrado hasta ahora en el Reino Unido. Los científicos confirmaron ayer que el virus hallado en una granja de Holton, en el condado de Suffolk, al este de Inglaterra, pertenece al subtipo H5N1, el mismo que ha provocado la muerte de más de 160 personas en todo el mundo. La infección ha matado 2.600 pavos y obligará a sacrificar 160.000 más, que se hallan en la explotación avícola perteneciente a la compañía Bernard Matthews, el mayor productor de pavos de Europa.
Las autoridades han aislado el lugar, estableciendo un control de protección de tres kilómetros y un área de vigilancia de 10 kilómetros. Los trabajadores del complejo infectado han recibido tratamiento profiláctico, medicinas y trajes de protección. Los responsables de la granja avisaron a los veterinarios el jueves, al alarmarse por el número inhabitualmente elevado de pavos muertos. El director comercial de Bernard Matthews indicó que los pavos no habían sido importados y que ningún animal infectado ha entrado en la cadena de alimentación.
ORIGEN DESCONOCIDO
El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) y la Comisión Europea llevaron a cabo los análisis en los laboratorios de Weybridge, en el condado inglés de Surrey. Los científicos de la DEFRA tratan de identificar el origen del contagio, para saber si proviene de otras aves de granja o de aves salvajes. "La explicación más factible es que un pájaro pequeño se haya colado por el sistema de ventilación", explicó a la BBC el virólogo John Oxford, "Lo bueno con este virus es que se puede destruir fácilmente. Se le puede matar con un poco de detergente", añadió. El pasado mes un brote de la cepa H5N1 en Hungría obligó a sacrificar miles de gansos.
Las autoridades intentan tranquilizar a la población repitiendo que el peligro para los seres humanos es mínimo. "Este sigue siendo un problema propio de las aves, no es un problema sanitario para las personas. Incluso en el caso del subtipo H5N1, que ha matado a gente en el sudeste asiático y en el Oeste de África, es necesario tener un enorme contacto con las aves afectadas para exponerse a la infección", indicó el microbiólogo Hugh Pennington.
EL SECTOR, PREOCUPADO
Maria Zambon, de la Agencia de Protección de Sanidad, recordó a los consumidores que "no hay ninguna información indicando que la gripe aviaria se transmite a través de la comida". No obstante, no todos la tienen consigo, y la industria avícola británica, productora de 800 millones de aves al año, teme sufrir consecuencias desastrosas en un sector que ya se ha visto afectado anteriormente por la gripe aviaria. El pasado mes de mayo, un brote del tipo H7 en varias granjas de Norfolk obligó a sacrificar 50.000 pollos. "Estamos en territorio desconocido --reconoció Charles Bourns, presidente de la Unión Nacional de Granjeros Avícolas--. Va a haber mucha inquietud, hasta que sepamos cómo ha llegado la enfermedad".