El
Departamento de Fármacos y Alimentación de
Estados Unidos (FDA) ha publicado tres
informes preliminares en los que indica que
la carne y la leche de reses de vacuno,
cerdos y cabras clonados, así como de sus
crías, "son tan seguros para el consumo como
los alimentos que comemos todos los días",
según manifestó Stephen F. Sundlof, director
del Centro de Medicina Veterinaria del FDA.
El informe previo sobre el posible riesgo ha
sido revisado por científicos independientes
expertos en clonación y sanidad animal.
En este
informe se presenta un resumen de los
métodos reproductivos más utilizados en
ganadería, una amplia información sobre
sanidad animal y posibles riesgos en la
alimentación así como diversas conclusiones
que coinciden con las realizadas en 2002 por
la Academia Nacional de las Ciencias. Sin
embargo, desde la FDA, ante la escasez de
información sobre la clonación de ovejas, se
aconseja que los productos derivados de
estos últimos animales no se destinen por el
momento al consumo humano.
Las
autoridades norteamericanas consideran que
no es necesario realizar especiales
recomendaciones a los criadores, granjeros o
rancheros sobre la comercialización de
productos procedentes de clones de los
citados animales de granja.
Además,
entienden que, debido a que los clones serán
utilizados principalmente para la cría, la
mayor parte del alimento derivado de estos
animales procederá de su descendencia, y no
de los clones en sí mismos.