Se basan en termografía, visión
multiespectral, ultrasonidos y resonancia
magnética
El Instituto Tecnológico Agroalimentario (AINIA)
de Valencia está desarrollando nuevas
técnicas para detectar en los alimentos
cuerpos extraños que se hayan podido
incorporar durante el proceso de producción.
Estas
técnicas, que se presentarán el 12 de
diciembre en unas jornadas dirigidas a las
empresas del sector agroalimentario y
afines, están basadas en termografía, visión
multiespectral, ultrasonidos y resonancia
magnética. Ricardo Díaz Pujol, jefe del
Departamento de Instrumentación y Automática
del AINIA, afirma que debido al origen
agrícola de la materia prima, es posible que
junto a la misma puedan aparecer fragmentos
de origen vegetal, fragmentos de cristal,
pequeñas piedras o incluso insectos.
No obstante, Díaz Pujol precisa que la
aparición de cuerpos extraños en los
alimentos se da muy excepcionalmente. Las
tecnologías de detección de estos cuerpos se
clasifican en maduras y emergentes. Entre
las primeras se encuentran la detección de
metales, la visión artificial o la detección
por rayos X.
Respecto a las técnicas emergentes, destacan
la termografía (inspeccionar el producto
tras aplicarle un golpe de frío o calor), la
visión multiespectral, que permite obtener
imágenes del producto en diferentes bandas
del espectro; los ultrasonidos (señales que
atraviesan la materia y cuando encuentran
una discontinuidad generan un eco), o la
resonancia magnética nuclear de imagen, cuya
aplicación en el sector agroalimentario
abrirá un nuevo campo de posibilidades,
según Díaz Pujol.