El problema afecta a unas 5.700 cajas,
cada una de las cuales contiene varios
paquetes de productos frescos de vacuno
El Reino Unido ha pedido a las autoridades
de España, Francia e Italia que alerten a
los consumidores de la existencia de carne
británica que no ha sido sometida a las
pruebas para detectar la llamada
encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o
mal de las vacas locas.
La cadena de supermercados Co-op, principal
empresa afectada, informó de que el problema
afecta a unas 5.700 cajas, cada una de las
cuales contiene varios paquetes de productos
frescos de vacuno, que se están retirando
como medida de precaución.
Se trata del primer caso de un animal no
examinado de los 330.000 sacrificados en los
casi 13 meses transcurridos desde que se
decidió levantar la prohibición sobre la
venta de carne de vacuno de más de 30 meses,
siempre y cuando pasara la prueba de las
vacas locas.
La res fue confundida con otro animal que
tenía menos de 30 meses pero el mismo número
de identificación. A España se calcula que
han llegado 210 kilos de carne del Reino
Unido, en los cuales puede haber una
cantidad todavía no especificada de esa res.
Se desconoce si el animal portaba la
enfermedad.