En pequeñas dosis, la irradiación
contribuye a la producción alimentaria
segura, admiten expertos del ARS
Aplicar niveles bajos de irradiación puede
ayudar a los productores de alimentos
estadounidenses de carne a obtener productos
más seguros y de más alta calidad. Esta es
la conclusión a la que han llegado expertos
del Servicio de Investigación Agrícola de
EEUU (ARS, en sus siglas inglesas).
La carne picada puede representar una
amenaza para la salud humana si se contamina
durante el proceso de transformación. En
este caso, la formación de microorganismos o
patógenos puede motivar enfermedades en
personas. Para reducir este riesgo, los
expertos, dirigidos por Mohammad Koohmaraje
han examinado la eficacia de usar niveles
bajos de radiación en la res muerta antes de
empezar el proceso de transformación y
reducir así la carga de patógenos en la
carne picada.
La radiación de alta presión y energía es un
método seguro para matar las bacterias,
aunque puede alterar el olor y el sabor de
la carne de res. Por ello apuestan por la
irradiación de dosis baja. Según los
expertos, este proceso alcanza hasta 15
milímetros debajo de la superficie de la
res. Teniendo en cuenta que los patógenos
suelen aparecer en la superficie, la
tecnología es capaz de reducir de forma
significativa estas cantidades.